El 12 de noviembre de 1970 una ballena se quedó varada en una playa de Florence (al sur de Oregón). Alguien tuvo la “feliz” idea de dinamitarla para deshacerse de ella, y como se suele decir fue peor el remedio que la enfermedad. La historia fue grabada y muchos años más tarde, comenzó a circular por la red hasta convertirse en un clásico